Filósofo
alemán, nacionalizado suizo. Su abuelo y su padre fueron pastores protestantes,
por lo que se educó en un ambiente religioso. Tras estudiar filología clásica
en las universidades de Bonn y Leipzig, a los veinticuatro años obtuvo la
cátedra extraordinaria de la Universidad de Basilea; pocos años después, sin
embargo, abandonó la docencia, decepcionado por el academicismo universitario.
En su juventud fue amigo de Richard Wagner, por quien sentía una profunda
admiración, aunque más tarde rompería su relación con él.
La
vida del filósofo fue volviéndose cada vez más retirada y amarga a medida que
avanzaba en edad y se intensificaban los síntomas de su enfermedad, la sífilis.
En 1882 pretendió en matrimonio a la poetisa Lou Andreas Salomé, por quien fue
rechazado, tras lo cual se recluyó definitivamente en su trabajo. Si bien en la
actualidad se reconoce el valor de sus textos con independencia de su
atormentada biografía, durante algún tiempo la crítica atribuyó el tono
corrosivo de sus escritos a la enfermedad que padecía desde joven y que terminó
por ocasionarle la locura.
Los
últimos once años de su vida los pasó recluido, primero en un centro de Basilea
y más tarde en otro de Naumburg, aunque hoy es evidente que su encierro fue
provocado por el desconocimiento de la verdadera naturaleza de su dolencia.
Tras su fallecimiento, su hermana manipuló sus escritos, aproximándolos al
ideario del movimiento nazi, que no dudó en invocarlos como aval de su
ideología; del conjunto de su obra se desprende, sin embargo, la distancia que
lo separa de ellos.
Entre
las divisiones que se han propuesto para las obras de Nietzsche, quizá la más
sincrética sea la que distingue entre un primer período de crítica de la
cultura y un segundo período de madurez en que sus obras adquieren un tono más
metafísico, al tiempo que se vuelven más aforísticas y herméticas. Si el primer
aspecto fue el que más impacto causó en su época, la interpretación posterior,
a partir de Heidegger, se ha fijado, sobre todo, en sus últimas obras.
Como
crítico de la cultura occidental, Nietzsche considera que su sentido ha sido
siempre reprimir la vida (lo dionisíaco) en nombre del racionalismo y de la
moral (lo apolíneo); la filosofía, que desde Platón ha transmitido la imagen de
un mundo inalterable de esencias, y el cristianismo, que propugna idéntico
esencialismo moral, terminan por instaurar una sociedad del resentimiento, en
la que el momento presente y la infinita variedad de la vida son anulados en
nombre de una vida y un orden ultraterrenos, en los que el hombre alivia su
angustia.
Su
labor hermenéutica se orienta en este período a mostrar cómo detrás de la
racionalidad y la moral occidentales se hallan siempre el prejuicio, el error o
la mera sublimación de los impulsos vitales. La «muerte de Dios» que anuncia el
filósofo deja al hombre sin la mezquina seguridad de un orden trascendente, y
por tanto enfrentado a la lucha de distintas voluntades de poder como único
motor y sentido de la existencia. El concepto de voluntad de poder,
perteneciente ya a sus obras de madurez, debe interpretarse no tanto en un
sentido biológico como hermenéutico: son las distintas versiones del mundo, o
formas de vivirlo, las que se enfrentan, y si Nietzsche ataca la sociedad
decadente de su tiempo y anuncia la llegada de un superhombre, no se trata de
que éste posea en mayor grado la verdad sobre el mundo, sino que su forma de
vivirlo contiene mayor valor y capacidad de riesgo.
Otra doctrina que ha
dado lugar a numerosas interpretaciones es la del eterno retorno, según la cual
la estructura del tiempo sería circular, de modo que cada momento debería
repetirse eternamente. Aunque a menudo Nietzsche parece afirmar esta tesis en
un sentido literal, ello sería contradictorio con el perspectivismo que domina
su pensamiento, y resulta en cualquier caso más sugestivo interpretarlo como la
idea regulativa en que debe basarse el superhombre para vivir su existencia de
forma plena, sin subterfugios, e instalarse en el momento presente, puesto que
si cada momento debe repetirse eternamente, su fin se encuentra tan sólo en sí
mismo, y no en el futuro
Nietzche,
F.(2004). Recuperado desde http://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/nietzsche.htm



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